
Es imprescindible hacer referencia a un tema del que resulta difícil hablar sin tapujos por las susceptibilidades que pueda despertar, pero del que debemos tratar con la mayor claridad posible porque a fin de cuentas la realidad se va a imponer, y alguien que busca empleo debe tener claro lo que quiere transmitir con su IMAGEN PERSONAL. Además hay que señalar que hay al menos 3 momentos en los que esta imagen personal va a ser determinante, que son (1)
al anexar una fotografía a nuestro currículum, (2)
al presentarnos a una entrevista de trabajo o a una autocandidatura espontanea para un puesto que todavía no se ha publicitado, y (3) en
nuestro primer día de trabajo. Además, la imagen personal que manifestemos en estos tres momentos que probablemente sean consecutivos, deberá ser coherente.
Antes de continuar sería recomendable echar un vistazo a una
entrada muy acertada sobre el "efecto halo" publicada en el blog de Sara Azogue, para empezar a entender el porqué de prestar atención a este apartado; y además advertir que a partir de aquí trataré sobre este tema de una manera que puede parecer en algún momento cruda pero que no trata más que de ser realista; y aunque renuncio incluso a ser "políticamente correcto", en ningún momento pretendo desanimar a nadie y mucho menos resultar ofensivo sino todo lo contrario advertir de las dificultades con las que nos puedemos encontrar debido a nuestra imagen personal para promover una conducta proactiva y afrontarlas.

En principio hay que hacer referencia a un aspecto que se cuida habitualmente pero más si nos vamos a enfrentar a un proceso de selección en el que debamos mostrar nuestra imagen, que es la
HIGIENE PERSONAL, que debe ser en todo caso impecable. Tal vez asumamos que vamos a mostrarnos con rastas, minifalda, o con barba de 3 días; pero en todo caso el aspecto debe ser limpio y cuidado, independientemente del "estilo" que decidamos emplear. No sirve ninguna excusa: si te presentas a una entrevista de trabajo, tu higiene personal debe ser impecable aunque lleves 2 días fuera de casa, en la calle esté lloviendo, o haga 40º de temperatura exterior; ésta es una ocasión para que te tomes las molestias necesarias que te aseguren las mejores condiciones de presentación.

El
ESTILO que hemos comentado debe tener en cuenta la "CULTURA DE EMPRESA" de la organización en la que pretendamos entrar. Para ello previamente deberemos habernos informado y decidido acerca de cómo podemos encajar en esa pauta o, si de verdad no encajamos, si este puesto es apropiado para nosotros (yo no me presentaría sin afeitar, pelo largo, y con un piercing en el labio a una entrevista para "El Corte Inglés", y si finalmente decido que este estilo es definitorio de mi personalidad y no pienso modificarlo, probablemente opte por no trabajar en esta empresa que no encaja con mi forma de vida). De todos modos, todo lo que refiere a la "cultura de empresa" es lo suficientemente importante como para tomarnos la molestia de tratarlo en exclusiva en otra entrada...
Por fin tocamos un tema espinoso: El ASPECTO FÍSICO. Desde luego ser atractivo ayuda siempre, y aquí también. Una persona "guapa" tiene en muchos aspectos una ventaja sobre los demás, y aquí también. No obstante, hay que matizar que el ser atractivo no depende sólo de la belleza física, sino que hay otros muchos factores que influyen: los gestos, la voz, la conversación... ¡Qué voy a explicar aquí! No obstante señalar que, si eres tan afortunado/a como para considerar que tu aspecto te beneficia, aprovéchalo. En caso contrario asume que tampoco es tan importante y trata de destacar otras ventajas de tu personalidad.
Respecto a la
FORMA DE VESTIR hay muchos mitos, unos son acertados y otros no. Se dice que los hombre deben acudir siempre a una entrevista de trabajo de traje y corbata, y las mujeres de traje-taller y preferiblemente con falda... Demasiado simple. La realidad es más fácil y más compleja a la vez: usa como referencia la forma de vestir diaria de una persona que ocupa un puesto similar al que tú optas, y sobre esta base decide qué se espera de ti en el momento al que te presentas (generalmente un punto más de formalidad). La respuesta no es que vistas exactamente igual, no tiene sentido que te presentes vestido con un mono de trabajo por una empresa en la que te gustaría trabajar de mecánico, pero sí que a partir de este punto decidas cómo te conviene vestir combinando la imagen que se espera de ti con tu personalidad. Un chica joven que se presenta para dependienta, vestirá probablemente de una forma distinta si se presenta a un puesto de trabajo en Zara o en Adolfo Domínguez. Como consejo fácil, tanto para chico como para chica... Yo diría que una camisa nunca está mal.

Si pensamos utilizar
MAQUILLAJE, debemos seguir el mismo criterio que en el punto anterior y pensar que socialmente está muy aceptado en las mujeres y muy poco en los hombres. En todo caso, con carácter general es recomendable que sea "sutil" salvo que del puesto al que se opta se pueda esperar otra cosa (dependiente de una tienda de cosmética, camarero de un pub de moda...). El mismo criterio se debe seguir con el
PERFUME/COLONIA, es más, en éste último caso yo verdaderamente desaconsejaría su utilización. En todo caso que tanto maquillaje como perfume pasen lo más desapercibidos posible y no desvíen la atención sobre lo que verdaderamente importa cuando tienes delante a alguien que se está presentando: la persona.
Por último, merece la pena dedicar un espacio a tratar en exclusiva la forma de transmitir tu imagen a una
FOTOGRAFÍA, que seguramente irá anexada a tu currículum, procura que la comunicación no verbal diga algo positivo de ti. El criterio de cómo aparecer deberá ser "como fueses a aparecer en la entrevista de trabajo o en una autocandidatura", con lo cuál tampoco hay mucho más que decir aquí, aunque me gustaría saber qué opinas sobre
esto.


En definitiva, señalar que nuestra
IMAGEN PERSONAL no sólo es importante para resultar agradable, demandar aceptación, o mostrar nuestra adecuación al puesto; sino que
es una herramienta de trabajo y una forma de comunicar, y dentro de nuestro proceso de búsqueda de empleo debemos utilizarla de esta manera. Hemos destacado en el primer párrafo de este post 3 momentos en los que resultará determinante, pero no son los únicos, sino que durante toda la vida laboral la imagen será un elemento a tener en cuenta, tanto con nuestro posible empleador, como con nuestros compañeros de trabajo y desde luego con nuestros clientes. No es la única forma con la que transmitiremos o no confianza o manifestaremos o no profesionalidad; pero muchas veces va a ser la primera referencia que otras personas tengan de nosotros. Merece la pena dedicar un tiempo para reflexionar sobre la imagen que damos.
Agradecimientos a mis alumnos de Gestión Comercial y Marketing en el I.E.S. "Claudio Moyano" de Zamora, que amablemente me han prestado sus imágenes para ilustrar esta entrada. A todos ellos, los que aparecen publicados y los que por motivos de espacio, no han podido aparecer.