Reconozco que no me ha sorprendido leer esta noticia en la que la asociación de empresarios "Círculo Empresarial Leonés" ha distinguido al gerente de "Telemark", empresa de servicios del telemárketing que en los últimos meses ha protagonizado un vergonzoso cierre distintas variables, como son un dudosamente justificado ERE (que ha facilitado la última reforma laboral, esa que tanto alaban las asociaciones empresariales) con dudosas extinciones de contratos de trabajo eventuales (algunas recurridas y a espera de resolución) y la presión a trabajadores para que firmen "bajas voluntarias" con la esperanza de ser recomendados a otras empresas del sector. He aquí algunas de las noticias refieren a estos hechos:
http://www.diariodeleon.es/noticias/leon/telemark-recoloca-a-unos-cuarenta-trabajadores-en-otras-empresas_769263.HTML

Pues esta situación, que me ha impulsado a redactar esta entrada en el blog, confirma una antigua reflexión respecto a nuestras organizaciones empresariales y la media de validez de nuestro empresariado: No son homologables a nivel europeo. Simplemente causan vergüenza en cuanto asoman más allá de nuestras fronteras, y no desaprovechan una ocasión para demostrar que están más cerca de un decimonónico tratante de ganado que del empresario del siglo XXI. Y es precisamente la carencia de una decente élite empresarial la que nos lleva a situaciones como la de actual de crisis económica. Tal vez alguna medida del gobierno hubiese debido ir encaminada en facilitar una regeneración de esta clase y facilitar el triunfo de los empresarios competentes en detrimento de los "trileros" que con facilidad nos encontramos gestionando nuestras empresas y de los que el sujeto que encabeza esta entrada sirve como ejemplo.