miércoles, 19 de marzo de 2014

Idioma para Uso Profesional

Cada vez son más utilizados los idiomas como instrumentos puramente profesionales y no como conocimientos generales que faciliten la capacidad comunicativa. En este sentido muchos Ciclos Formativos incorporan un módulo profesional de idioma vinculado a las especialidades de la profesión (p.e, inglés para la hostelería, francés comercial, etc.). Con estos módulos no se persigue la obtención de un nivel comunicativo general, sino el desarrollo de determinadas competencias que permitan desenvolverse en situaciones concretas profesionales. OJO, no hay que confundir con módulos de enseñanza general de idiomas que con la reforma de la Formación Profesional se prevén incluir en los Ciclos Formativos; sino que hablamos de los idiomas aplicados a la profesión, buscamos determinadas competencias profesionales que básicamente son comunicarnos en determinado idioma para realizar las funciones propias del título.

Tras dejar claro el contexto en el que nos movemos, surgen dos preguntas: la primera refiere a ¿cuál debe ser el nivel de conocimiento previo de la lengua antes de lanzarnos a su utilización profesional? La segunda es ¿a qué nivel lingüístico se equipararía un módulo de idioma profesional? 

Debemos comenzar por responder a la segunda pregunta, y anticipar que la solución no es única: desde un simple (y casi exagerado) A2 de un módulo de idioma aplicado a la hostelería en un Ciclo Formativo de Grado Medio en el que buscamos una mínima comunicación con cierto grado de corrección para las interacciones habituales con un cliente (tomar una comanda, atender una queja, efectuar el pago, etc) hasta un mínimo deseable de un B1 de un idioma para un uso comercial (¿realmente es posible con menos?) o un B2 si implica las posibilidades de negociación. En función de la respuesta dada en esta segunda pregunta, podemos plantearnos responder a la primera: ¿qué nivel exigimos para el acceso? Aquí nos movemos entre lo deseable y lo posible... Lo deseable sería acceder con un nivel ya determinado (que en el caso de la enseñanza reglada debería ser el nivel que se ha debido alcanzar en la etapa anterior: A2 en inglés para los Ciclos Formativos de Grado Medio que han accedido desde la ESO y B1 para los Ciclos Formativos de Grado Superior que han accedido desde el Bachillerato), B1 para las enseñanzas universitarias (a las que se accede desde el Bachillerato), etc... Incluso en los cursos de idiomas aplicados a la profesión de la Formación Profesional Ocupacional y Continua, habría que diseñar qué nivel de base vamos a exigir. Lo posible, será adaptarnos (como no puede ser de otra manera) al nivel general del grupo de los alumnos, para a partir de ahí tratar de alcanzar los objetivos propuestos sin olvidar que en ocasiones habrá que repasar contenidos generales de la lengua antes de lanzarnos a perseguir los objetivos profesionales concretos. En todo caso conviene recordar que en función del nivel de entrada al iniciar el módulo de idioma profesional, podremos plantearnos alcanzar determinado nivel de salida al terminarlo. No será razonable pensar en alcanzar un nivel B2 en inglés comercial tras un curso de 30 h. empezando con un nivel A2 de inglés general. Sirva como ejemplo este programa de cursos de perfeccionamiento de la EOI "Jesús Maestro" de Madrid.


Por último, no puedo dejar de hacer referencia en este contexto y aplicado concretamente al francés, al diploma DELF Pro, título del Ministerio de educación Francés reconocido internacionalmente y válido sin límite de tiempo que reconoce en distintos niveles la aptitud en lengua francesa para trabajar en el contexto de la empresa. Aquí tienes una explicación extensa sobre este contenido concreto en el que no voy a insistir a pesar de su relevancia, sobre el que sólo quiero señalar que está pensado para una opción profesional básicamente administrativa, para la dirección dentro del mundo de la empresa, o para la negociación dentro de un contexto de comercio internacional (evidentemente con países francófonos).


martes, 4 de febrero de 2014

Empresas de Economía Social

Los recientes problemas económicos en 2 de los buques insignia de MCC, como son FAGOR y EROSKI hace imprescindible comentar siquiera someramente las características de las EMPRESAS DE ECONOMÍA SOCIAL.

Denominamos EMPRESAS DE ECONOMÍA SOCIAL a las sociedades que buscan proporcionar un determinado beneficio a sus socios, antes que obtener beneficios con su gestión. Aunque no se circunscribe exclusivamente al ámbito laboral, es en éste en el que mayor auge han obtenido, y tenemos que hacer referencia dentro de tales a las SOCIEDADES COOPERATIVAS y a las SOCIEDADES ANÓNIMAS Y LIMITADAS LABORALES.


Las sociedades cooperativas y sociedades laborales, tanto anónimas como limitadas, tienen como fin desarrollar una actividad económica  empresarial encaminada básicamente a proporcionar EMPLEO a sus socios, dejando en segundo plano la generación del beneficio empresarial. Lo relevante de este tipo de empresas es que unifican en las mismas personas las cualidades de SOCIO (propietario) y TRABAJADOR, pero pensando básicamente en dar preponderacia a la figura del TRABAJADOR.


En nuestro ordenamiento jurídico, este tipo de empresas se diferencia de las demás para otorgarles una serie de  BENEFICIOS, como por ejemplo:
  • Obtener un porcentaje mayor de bonificaciones fiscales que otras formas jurídicas.
  • Obtener un apoyo decidido de las administraciones Regionales (mayores subvenciones, preferencia de contratación con administraciones públicas ante igual oferta que otra empresa no laboral o cooperativa, subvenciones por integración de colectivos en riesgo de exclusión, etc.)
  •  Mayor transparencia en el control de la gestión de la empresa y un control efectivo de los socios/trabajadores sobre la misma.
  •  Aplicación específica de parte de los beneficios (formación para empleados, fondos de solidaridad y de fomento de la economía social, o reservas específicas de capital para fortalecerlas.
Si  realizamos una TABLA COMPARATIVA básica con las características de las sociedades laborales, la sociedad cooperativa, y una sociedad mercantil general, las diferencias quedan claras:

SOCIEDAD LABORAL
COOPERATIVA
SOCIEDAD MERCANTIL GENERAL
Responsabilidad limitada
Responsabilidad limitada
Responsabilidad limitada, salvo las personalistas(colectiva y comanditaria para el socio comanditario)

Nº de socio mínimo: 3
Nº de socio mínimo: 3
Nº de socio mínimo: 1, 2 o más
Capital mínimo 3.005,6€ en las limitadas y  60.101,21€ en las anónimas

No se exige un capital mínimo, aunque evidentemente lo habrá y debe figurar en los Estatutos
Capital mínimo 3.005,6€ en las limitada,  60.101,21€ en las anónimas en las demás no hay límite mínimo pero evidentemente lo habrá y deberá figurar en la escritura de constitución o en los estatutos.
RETA: socios con vínculos familiares que posea al menos el 50% del capital social
Régimen General: el resto
Régimen General o autónomos, a elección de la sociedad y para todos los socios.
RETA: control real y efectivo de la sociedad.
Régimen General: el resto
Tipo del 35%
Tipo del 20%
Tipo del 35%
Complejidad administrativa de constitución, alta
Complejidad administrativa de constitución, alta
Complejidad administrativa de constitución, alta. Media o baja en las sociedades civiles
Max. de capital de 1 socio 1/3
Max. de capital de 1 socio 1/3
En principio no hay un límite específico para ello.
Tipo de socios 51% trabajadores, junto con otras limitaciones.
Tipo de socios Trabajadores
Tipo de socios Capitalistas.

El origen de unas y otras es distinto. Mientras que las SOCIEDADES COOPERATIVAS surgieron como resultado de llevar a la práctica lo defendido por pensadores teóricos que veían en la cooperación entre los hombres la solución a las miserias que provocaba el sistema capitalista en sus primeros momentos, las SOCIEDADES LABORALES surgieron como respuesta pragmática que en determinado contexto económico (una etapa de crisis con cierre de empresas en quiebra) se dio a situaciones reales y concretas (la asunción de la propiedad por parte de todos o algunos de los trabajadores como forma de dar viabilidad a empresas quebradas).

Observamos cómo el prototipo de empresa social es la COOPERATIVA, pero que posteriormente se relativizó en alguna medida con la creación de las Sociedades Laborales para dar cabida a determinadas figuras que sin contener el ideario cooperativista en la práctica funcionan como sociedades para el autoempleo.

No obstante, también se les exige determinadas actuaciones que no se pide a una empresa mercantil no  social, como son la creación de determinados fondos sociales que se deben dotar con parte de los beneficios no repartidos, y que beneficiarán tanto a la propia sociedad mercantil como al cooperativismo en general. Éstos son básicamente el fondo de reserva obligatorio, al que se dedicarán un porcentaje de los beneficios; y el fondo de formación y promoción cooperativa, encaminado a formar y extender el cooperativismo no sólo entre los socios; sino también entre otras personas para facilitar al desarrollo de este modelo.

Por otra parte, hay que hacer referencia a la Sociedad Limitada Nueva Empresa, figura de sociedad puramente capitalista y que funciona bajo esta óptica pero que se piensa como instrumento básico para el autoempleo y que se separa de las demás Sociedades Limitadas para, probablemente en un futuro, incentivar. Pero esto ya es contenido de otra entrada.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Emprender como alternativa laboral.

Si en la crisis económica de los '80 se buscaba en las empresas de economía social (cooperativas y las creadas para el efecto S.L.L. y S.A.L.) una posible salida a la destrucción de empleo y el imposibilidad de encontrar una nueva ocupación por cuenta ajena, en la actualidad se está poniéndo el acento sobre la "capacidad emprendedora" para que cada ciudadano se busque su negocio y solucione su propia papeleta. Ésta evolución tiene su parangón legislativo en la regulación ya en 2.003 de la "Sociedad de Responsabilidad Limitada Nueva Empresa" como instrumento precisamente dirigido a dar respaldo a esta situación limitando la responsabilidad de uno o un número reducido de "emprendedores" y diferenciar esta situación de otras empresas más establecidas, pero sin las exigencias sociales que en su día se exigieron a las S.L.L. y que ya matizaban la obligada solidaridad de las cooperativas.

La reflexión sobre estas dos formas de enfrentarse al mismo problema pero con la búsqueda de una solución, colectiva estructurada en el primer caso e individual  y no estructurada en el segundo, daría mucho que hablar sobre la evolución de la sociedad española en los últimos decenios; pero no es éste el objetivo de esta entrada, sino comentar el acierto o no del tan cacareado "emprendimiento" y el resultado que en la actualidad está dando.

Antes de nada hay que señalar que el "verdadero" emprendedor es aquél que persigue una IDEA en la que cree y con la vocación de sacarla adelante, utilizándola en mayor o menor medida para desarrollar una actividad económica que, entre otras cosas, le permita vivir de ella. Tras esta idea se suele esconder un avance técnico, o un interés por mejorar las condiciones sociales; y en la forma de vivir de la idea no sólo está la actividad por cuenta propia sino que también hay emprendedores que desarrollan su actividad en el marco de organizaciones en las que participan como trabajadores por cuenta ajena o incluso en iniciativas de carácter social y de voluntariado. ¿O es que alguien puede negar el carácter emprendedor del empleado que lanza un producto novedoso o una nueva línea de trabajo en su empresa? ¿O tal vez el de la mujer que crea una asociación para fomentar la formación profesional de menores desescolarizados en su barrio? ¿O un funcionario que propone un novedoso sistema para evitar las esperas del público que desea ser atendido? 

Pero en la acepción actual de emprendedor, tan manida por las administraciones públicas y los medios de comunicación, aparece casi un sinónimo políticamente correcto del término empresario. Éste no sería tampoco un aspecto negativo (muchos emprendedores lo hacen bajo una fórmula empresarial, y esto les beneficia a ellos y nos beneficia a todos) si no fuera porque el término esconde cada vez menos disimuladamente un FRUSTRADO TRABAJADOR POR CUENTA AJENA QUE VE EN EL AUTOEMPLEO LA ÚNICA SALIDA PARA ESCAPAR DEL PARO,
ante la imposibilidad de encontrar empresa alguna que le contrate; y en este concepto no vemos una situación real de emprendimiento, sino LA FALTA DE REGULARIZACIÓN MÁS ABSOLUTA DEL MERCADO LABORAL, pasando por su negación: a partir de ahora, no tendremos más trabajadores; sino emprendedores-autónomos con los que contrataremos a través de la regulación mercantil y no la exigente regulación laboral (interesante en este sentido leer un reciente artículo del diario "El País" sobre esta materia).

En este sentido, desplazamos al verdadero emprendedor, aquél que es capaz de innovar, sustituyéndolo por un autónomo que se presta a serlo porque no le queda más remedio, porque no encuentra quién le contrate para hacer su trabajo por cuenta ajena, y se resigna a encargarse de una mínima gestión de su documentación y cobrar por unidad de obra, de uno o de pocos empleadores con los que no les une relación laboral alguna. Ésto es lo que se reconocía socialmente cuando hace algún tiempo se reguló (para dar una mínima protección) la figura del "autónomo dependiente". 

Por último, señalar una vez más el artículo de Risto Mejido que ya comentamos en una entrada anterior y cómo incluso socialmente empezamos todos a ver con naturalidad esta situación que hace no tanto tiempo nos hubiera parecido irreal o una broma de mal gusto.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Buscar empleo está de moda (I)

En esta publicación quería mostrar desde mi experiencia las razones por las que aconsejaría a un estudiante de último curso de Bachillerato decantarse por estudiar un Ciclo Formativo de Grado Superior, y concretamente éste que yo estoy estudiando de Técnico de Grado Superior en Procesos y Calidad en la Industria Alimentaria:

La primera razón es que con estos Ciclos Formativos se adquiere una cualificación profesional muy encaminada al mundo laboral que te permite encontrar trabajo con ciertas garantías. Según datos estadísticos, en condiciones normales un elevado porcentaje de los titulados superiores encuentra su primer empleo relacionado con los estudios que ha realizado antes de los seis primeros meses, algo que muchas veces no ocurre con los estudios universitarios. Esto es así porque hay un desequilibrio en el mercado laboral, con exceso por una parte de titulados universitarios y por otra de trabajadores de baja o nula cualificación, donde se precisan titulados superiores de formación profesional.

 Los titulados de Grado Superior somos trabajadores de alta calidad, por ser mano de obra muy cualificada. Desempeñamos trabajos fundamentales en los procesos productivos actuales, que no pueden ser realizados ni por trabajadores con niveles de cualificación inferior, (especialmente por aquellos que nunca tuvieron acceso a una formación profesional), ni por universitarios con una formación teórica más amplia pero sin las habilidades precisas para realizar los trabajos concretos en el día a día. En definitiva, somos trabajadores TÉCNICOS, pero de ALTA CUALIFICACIÓN, que desarrollamos con autonomía tareas de RESPONSABILIDAD.

Existe una amplia variedad de titulaciones, de todas las ramas y sectores profesionales para elegir en función de las inclinaciones de cada persona, y al finalizar, la formación teórica se incluye un período de Prácticas en Centros de Trabajo que por una parte complementa la formación teórica adquirida en el instituto, y por otra te facilita un primer contacto directo y real con las empresas que te posibilitará la futura inserción profesional. Y todo ello con una matrícula que a día de hoy tiene una cuantía simbólica, a diferencia de otros estudios superiores en las que realmente te tienes que plantear si posees la capacidad económica para asumirla.

Además, durante años se invirtió en el desarrollo de la Formación Profesional de forma que hoy los ciclos formativos suelen estar dotados con buenas instalaciones y equipamiento para la utilización y aprendizaje de los alumnos, aunque la crisis haya conllevado dificultades para su mantenimiento y que se escatime un poco en el gasto en elementos "fungibles".

Específicamente dentro del sector profesional de la Industria Agroalimentaria, que constituye mi formación, tenemos además la ventaja de que es un sector clave para el desarrollo económico de Castilla y León, y una de las principales vías de futuro de la Comunidad Autónoma: Se trata de la primera industria regional por el número de empleados (33.739 en el año 2012) y la segunda en cuanto a su producción bruta, alcanzando una cifra superior a 6.500 millones de euros, 24% del total de la producción bruta industrial de Castilla y León.

El Ciclo Formativo consta de varios módulos, con un temario muy interesante, que se distribuyen en dos cursos académicos que suman un total de 2.000 horas lectivas, incluyendo prácticas.

La competencia general de este título consiste en organizar y controlar los procesos de elaboración de productos alimenticios programando y supervisando las operaciones y los recursos materiales y humanos necesarios, aplicando los planes de producción, calidad, seguridad alimentaria, de prevención de riesgos laborales y de protección ambiental, de acuerdo con la legislación vigente.

Las personas con este perfil profesional ejercemos nuestra actividad tanto en pequeñas como en medianas o grandes empresas de la industria alimentaria, integradas en un equipo de trabajo en el que realizamos tareas de gestión de la producción, organización y control, en las áreas funcionales de logística, investigación y desarrollo, calidad, seguridad alimentaria, prevención de riesgos laborales y protección ambiental.

Somos mandos intermedios, bajo la supervisión del personal responsable técnico de nivel superior, si bien en pequeñas empresas disponen de un mayor grado de autonomía pudiendo asumir labores de gestión y dirección de empresa.

Las ocupaciones y puestos de trabajo más relevantes que ocupamos son los siguientes:
  •  Jefe de línea, planta de fabricación, sección o de almacén.
  •  Jefe de turno.
  •  Supervisor de equipos, procesos y productos.
  •  Encargado de producción.
  •  Encargado de elaboración de nuevos productos y desarrollo de procesos.
  •  Técnico en análisis de alimentos.
  •  Técnico en análisis sensorial.
  •  Técnico en laboratorio de control de calidad.
  •  Inspector o auditor de calidad.
  •  Encargado de la gestión de la seguridad alimentaria.
  •  Encargado de aprovisionamientos.
  •  Encargado de la línea de envasado y embalaje.
  •  Encargado de control ambiental y seguridad laboral.
  •  Técnico comercial.

En definitiva, para aquellos que estén interesados en La Industria Alimentaria y quieran estudiar un Ciclo Formativo de Grado Superior con distintas salidas laborales, yo les recomiendo el CFGS “PROCESOS Y CALIDAD EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA”, que es una buena elección que sin duda les permitirá acceder a un buen empleo y realizar un trabajo interesante con posibilidades de promoción.






Cristina del Hoyo López es Técnico de Grado Superior en SALUD AMBIENTAL y estudiante de último curso del Grado Superior en PROCESOS Y CALIDAD EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA. Tiene una amplia experiencia profesional en el sector, destacando sus labores de Asistencia Técnica para la Confederación Hidrográfica del Duero.



miércoles, 20 de noviembre de 2013

Autoevaluación de tu nivel de idiomas


En diversas entradas hemos manifestado la importancia de los idiomas en la elaboración de tu currículum, y también la necesidad de calificar el nivel de habilidad lingüística que se posee en función del marco europeo de lenguas. Lo ideal es respaldar esta calificación con el respaldo de un título oficial, pero si no lo tienes puedes alegar el nivel que tú mismo consideres, aunque en este caso no te extrañes si no se lo "acaban de creer". En todo caso, Aquí tienes una sencilla herramienta que te permite autoevaluarte con bastante exactitud si contestas honestamente a todas las preguntas.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Imagen Personal

Es imprescindible hacer referencia a un tema del que resulta difícil hablar sin tapujos por las susceptibilidades que pueda despertar, pero del que debemos tratar con la mayor claridad posible porque a fin de cuentas la realidad se va a imponer, y alguien que busca empleo debe tener claro lo que quiere transmitir con su IMAGEN PERSONAL. Además hay que señalar que hay al menos 3 momentos en los que esta imagen personal va a ser determinante, que son (1) al anexar una fotografía a nuestro currículum, (2) al presentarnos a una entrevista de trabajo o a una autocandidatura espontanea para un puesto que todavía no se ha publicitado, y (3) en nuestro primer día de trabajo. Además, la imagen personal que manifestemos en estos tres momentos que probablemente sean consecutivos, deberá ser coherente.
 
Antes de continuar sería recomendable echar un vistazo a una entrada muy acertada sobre el "efecto halo" publicada en el blog de Sara Azogue, para empezar a entender el porqué de prestar atención a este apartado; y además advertir que a partir de aquí trataré sobre este tema de una manera que puede parecer en algún momento cruda pero que no trata más que de ser realista; y aunque renuncio incluso a ser "políticamente correcto", en ningún momento pretendo desanimar a nadie y mucho menos resultar ofensivo sino todo lo contrario advertir de las dificultades con las que nos puedemos encontrar debido a nuestra imagen personal para promover una conducta proactiva y afrontarlas.

En principio hay que hacer referencia a un aspecto que se cuida habitualmente pero más si nos vamos a enfrentar a un proceso de selección en el que debamos mostrar nuestra imagen, que es la HIGIENE PERSONAL, que debe ser en todo caso impecable. Tal vez asumamos que vamos a mostrarnos con rastas, minifalda, o con barba de 3 días; pero en todo caso el aspecto debe ser limpio y cuidado, independientemente del "estilo" que decidamos emplear. No sirve ninguna excusa: si te presentas a una entrevista de trabajo, tu higiene personal debe ser impecable aunque lleves 2 días fuera de casa, en la calle esté lloviendo, o haga 40º de temperatura exterior; ésta es una ocasión para que te tomes las molestias necesarias que te aseguren las mejores condiciones de presentación.


El ESTILO que hemos comentado debe tener en cuenta la "CULTURA DE EMPRESA" de la organización en la que pretendamos entrar. Para ello previamente deberemos habernos informado y decidido acerca de cómo podemos encajar en esa pauta o, si de verdad no encajamos, si este puesto es apropiado para nosotros (yo no me presentaría sin afeitar, pelo largo, y con un piercing en el labio a una entrevista para "El Corte Inglés", y si finalmente decido que este estilo es definitorio de mi personalidad y no pienso modificarlo, probablemente opte por no trabajar en esta empresa que no encaja con mi forma de vida). De todos modos, todo lo que refiere a la "cultura de empresa" es lo suficientemente importante como para tomarnos la molestia de tratarlo en exclusiva en otra entrada...

Por fin tocamos un tema espinoso: El ASPECTO FÍSICO. Desde luego ser atractivo ayuda siempre, y aquí también. Una persona "guapa" tiene en muchos aspectos una ventaja sobre los demás, y aquí también. No obstante, hay que matizar que el ser atractivo no depende sólo de la belleza física, sino que hay otros muchos factores que influyen: los gestos, la voz, la conversación... ¡Qué voy a explicar aquí! No obstante señalar que, si eres tan afortunado/a como para considerar que tu aspecto te beneficia, aprovéchalo. En caso contrario asume que tampoco es tan importante y trata de destacar otras ventajas de tu personalidad.
 
Respecto a la FORMA DE VESTIR hay muchos mitos, unos son acertados y otros no. Se dice que los hombre deben acudir siempre a una entrevista de trabajo de traje y corbata, y las mujeres de traje-taller y preferiblemente con falda... Demasiado simple. La realidad es más fácil y más compleja a la vez: usa como referencia la forma de vestir diaria de una persona que ocupa un puesto similar al que tú optas, y sobre esta base decide qué se espera de ti en el momento al que te presentas (generalmente un punto más de formalidad). La respuesta no es que vistas exactamente igual, no tiene sentido que te presentes vestido con un mono de trabajo por una empresa en la que te gustaría trabajar de mecánico, pero sí que a partir de este punto decidas cómo te conviene vestir combinando la imagen que se espera de ti con tu personalidad. Un chica joven que se presenta para dependienta, vestirá probablemente de una forma distinta si se presenta a un puesto de trabajo en Zara o en Adolfo Domínguez. Como consejo fácil, tanto para chico como para chica... Yo diría que una camisa nunca está mal.
 
 Si pensamos utilizar MAQUILLAJE, debemos seguir el mismo criterio que en el punto anterior y pensar que socialmente está muy aceptado en las mujeres y muy poco en los hombres. En todo caso, con carácter general es recomendable que sea "sutil" salvo que del puesto al que se opta se pueda esperar otra cosa (dependiente de una tienda de cosmética, camarero de un pub de moda...). El mismo criterio se debe seguir con el PERFUME/COLONIA, es más, en éste último caso yo verdaderamente desaconsejaría su utilización. En todo caso que tanto maquillaje como perfume pasen lo más desapercibidos posible y no desvíen la atención sobre lo que verdaderamente importa cuando tienes delante a alguien que se está presentando: la persona.


Por último, merece la pena dedicar un espacio a tratar en exclusiva la forma de transmitir tu imagen a una FOTOGRAFÍA, que seguramente irá anexada a tu currículum, procura que la comunicación no verbal diga algo positivo de ti. El criterio de cómo aparecer deberá ser "como fueses a aparecer en la entrevista de trabajo o en una autocandidatura", con lo cuál tampoco hay mucho más que decir aquí, aunque me gustaría saber qué opinas sobre esto.

En definitiva, señalar que nuestra IMAGEN PERSONAL no sólo es importante para resultar agradable, demandar aceptación, o mostrar nuestra adecuación al puesto; sino que es una herramienta de trabajo y una forma de comunicar, y dentro de nuestro proceso de búsqueda de empleo debemos utilizarla de esta manera. Hemos destacado en el primer párrafo de este post 3 momentos en los que resultará determinante, pero no son los únicos, sino que durante toda la vida laboral la imagen será un elemento a tener en cuenta, tanto con nuestro posible empleador, como con nuestros compañeros de trabajo y desde luego con nuestros clientes. No es la única forma con la que transmitiremos o no confianza o manifestaremos o no profesionalidad; pero muchas veces va a ser la primera referencia que otras personas tengan de nosotros. Merece la pena dedicar un tiempo para reflexionar sobre la imagen que damos.
 
Agradecimientos a mis alumnos de Gestión Comercial y Marketing en el I.E.S. "Claudio Moyano" de Zamora, que amablemente me han prestado sus imágenes para ilustrar esta entrada. A todos ellos, los que aparecen publicados y los que por motivos de espacio, no han podido aparecer.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Forges imbatible

No puedo por menos que copiar-pegar esta viñeta del incombustible FORGES, que haciendo gala de su formación de Graduado Social y de su enorme agudeza gráfica, hace tiempo dibujó:
 
Ahora el comentario es tuyo.

martes, 5 de noviembre de 2013

¿Qué DATOS PERSONALES incluímos en el Currículum?

Muy brevemente: Los menos posibles. Y esto no es por capricho, sino que tiene una motivación que conviene explicar. Partimos de que el currículum es la única referencia que una empresa tiene del candidato a un puesto, y que probablemente no tenga una pequeña cantidad de currícula entre los que elegir sino una gran masa de que hay que clasificar para comenzar la selección. ¿Realmente van a ser importantes la mayoría de datos personales que se suelen incluir en este epígrafe?

El objetivo del apartado de "Datos Personales" no es otro que facilitar al seleccionador la posibilidad de contacto con el candidato lo más rápida e inmediatamente posible, a la vez que intente destacar alguna característica personal que pueda ser relevante para el puesto; incluir información que no sirve para ninguno de estos dos objetivos es superfluo y por lo tanto "carga" innecesariamente un currículum que nos interesa aligerar para hacerlo más dinámico y más atractivo visualmente. Por otra parte, pocas presentaciones causan peor impresión que un currículum en el que los datos personales ocupan casi el 50% de la superficie de la primera (y a veces única) página. Por lo tanto podemos considerar rápidamente ¿Qué datos personales deberemos incluir obligatoriamente? Pues Básicamente los siguientes:
  • Nombre y apellidos, claro está.
  • Teléfono, preferiblemente móvil en el que estaremos localizable de forma inmediata.
  • Dirección e-mail que consultaremos diariamente. Puede ser la dirección personal que se utilice para las comunicaciones sociales y familiares, pero es preferible una dirección profesional en la que gestionemos por separado nuestros asuntos laborales (ver entrada sobre el e-mail profesional) e incluso una dirección utilizada en exclusiva para la búsqueda de empleo.
  • Fotografía reciente, en la que la comunicación no verbal diga algo positivo de tí. En otra entrada comentamos en exclusiva cómo debería ser la foto que adjuntemos, pero señalar que a día de hoy es IMPRESCINDIBLE adjuntar la foto, no sólo porque gran parte de los puestos de trabajo pueden ser de cara al público y en ellos la imagen es relevante, sino porque también buscan obtener determinada información que tal vez la fotografía pueda proporcionar: dinamismo, edad, formalidad, empatía... Ojo por tanto a la foto que incluímos (ver entrada relacionada).

 ¿Qué mas datos podemos incluir? Pues salvo que de las características del puesto pensásemos que la aportación de algún otro dato nos puede beneficiar (p.e, residencia en Madrid para un puesto de trabajo cuya sede física está en esta ciudad) en principio no serían necesarios más. Y aportar datos que no son necesarios y no nos benefician... Sólo nos pueden perjudicar, mejor no insistamos. No obstante, vamos a analizar los datos personales que con mayor frecuencia se suelen incluir para señalar algo sobre ellos, siempre viéndolo desde el peor de los casos:
  • Dirección postal: a veces se puede echar de menos en un currículum, pero nunca nos van a comunicar nada por este medio. A día de hoy nadie se va a molestar en escribir una carta para citarnos para la siguiente fase del proceso, de modo que incluirla por este motivo es innecesario. Puede ser conveniente para marcar, como en el ejemplo anterior, que resides en el ámbito geográfico en el que trabaja la empresa, e incluso así no sabes con certeza si el puesto de trabajo está en este ámbito o no. Por otra parte, la dirección puede incluir datos que perjudiquen al candidato, tales como residir en un ámbito territorial alejado del lugar de trabajo, o facilitar la discriminación por algún tipo (prejuicios por residir en "barrios sensibles", o en determinadas CC.AA., etc....) Podemos evitar estos inconvenientes simplemente no incluyendo la dirección postal.
  • Teléfono fijo: Es posible que te llamen para comunicar al teléfono fijo, y es posible que no te localicen y no te llamen una segunda vez... Pero no más. ¿Realmente habrá siempre alguien para coger, y coger bien, la llamada? Muchísimos de estos inconvenientes los podemos evitar incluyendo sólo el teléfono móvil en el que, eso sí, estaremos localizables.
  • Fecha de nacimiento o edad: Tanto una como otra, y salvo que en la oferta de empleo se pida expresamente, es preferible no incluirla. Cumplir el tramo de edad que pueden estar buscando no te aportará realmente ninguna ventaja (no contratan a nadie sólo por tener entre 20 y 30 años), e incumplirlo sí te puede aportar inconvenientes. En todo caso, el grupo de edad al que perteneces puede quedar aceptablemente definido con la fotografía que hemos señalado que sí se debe aportar.
  • Lugar de nacimiento: irrelevante, salvo que quieras aportar con ello un adelanto de tus conocimientos de idiomas.
  • Sexo: aparte de que suela ser evidente símplemente con el nombre y en todo caso se confirma con la fotografía, tampoco parece relevante; no obstante en la práctica nos vamos a encontrar con posibles discriminaciones en el acceso al empleo por este motivo que difícilmente vamos a poder evitar. De estas discriminaciones, unas se niegan y ocultan con cierta vergüenza; pero otras se justifican por distintos motivos o incluso se muestran orgullosas como "discriminaciones positivas", que en todo caso siguen siendo discriminaciones y siguen siendo tan vergonzantes como las demás. También podríamos hablar aquí de la cuestión de género y la discriminación por este motivo en la selección de personal, que también la hay... Pero no es el momento.

En definitiva: con lo que comentamos en este apartado y los ejemplos gráficos que mostramos, tal vez sería conveniente que retomases tu currículum y le dedicases un momento a este apartado que nos suele parecer tan fácil de cumplimentar que son los datos personales.

miércoles, 23 de octubre de 2013

e-mail profesional

Elemento para tener en cuenta: ¿Usamos un solo e-mail para todo o mantenemos varias cuentas operativas para distintos asuntos?  Esta pregunta puede tener importancia en las relaciones sociales particulares (distintas cuentas de correo para familia y amigos, o para distintos tipos de amigos, o para las compras por internet...) pero cobra especial relevancia a la hora de decidir mantener nuestra cuenta de correo particular o utilizar un e-mail profesional.

Aunque una primera idea podría consistir en utilizar distintas cuentas para fines diferentes, tenemos que valorar la inversión de tiempo que supone el mantener operativos con habitualidad varios e-mail y si estamos dispuestos a hacerla. De nada sirve tener un e-mail si no se consulta al menos diariamente; y este es un esfuerzo que al principio tal vez realicemos, pero que con el paso del tiempo tenderemos a hacer con nuestra cuenta principal pero no con todas las demás, sobre todo si la mayor parte de las veces no hay nada, o sólo spam. Otra posibilidad sería activar en las cuentas auxiliares la opción de reenvío de un mensaje a la cuenta principal, de modo que estuviésemos siempre alerta de lo que nos llega a todas las demás cuentas desde la que utilizamos diariamente.

Centrándonos ya en el tema del e-mail profesional, hay que señalar que es preferible y casi imprescindible  utilizar una cuenta en la que se gestionen por separado nuestros asuntos laborales de los personales, y que consultaremos como parte de nuestro trabajo, y que ésta separación y dedicación es recomendable incluso cuando utilicemos una dirección en exclusiva para incluir en nuestros currículua dedicados a la búsqueda o mejora de empleo. En las cuentas de correo profesionales se suelen utilizar dominios corporativos que proporcionan las empresas a todos sus empleados (administración@intorcisa.es) pero si lo vamos a abrir como autónomos y utilizamos dominios generales conviene repasar la gramática de nuestro correo electrónico para no dar una mala impresión con direcciones tales como quewapapatricia@hotmail.com o ligondefuentesauco@usuarios.camelot.es. Son recomendables las denominaciones lo más objetivas posible que contengan referencia a la empresas o al nombre y/o apellidos de la persona, tipo intorcisaventas@gmail.com o carlos_martinez_86@telecom.es.

También es útil que en estas direcciones de correo profesional se incluyan opciones tales como el acuse de recibo del mensaje indicando que el mensaje se ha recibido y en breve se contestará, o el reenvío automático de un mensaje en período vacacional indicando esta circunstancia, la fecha a partir de la cual se contestará, y una comunicación distinta para motivos de urgencia. Detalles como éste dan sensación de seriedad y satisfacen a nuestros contactos profesionales, sean los que sean.

Por último, señalar que si nuestro correo profesional es corporativo, EXISTE LA POSIBILIDAD LEGAL DE QUE NUESTROS SUPERIORES CONTROLEN SU USO Y CONTENIDO, como medida de ejercicio del derecho de control del empresario sobre la actividad del empleado; por lo que los mensajes que se emitan y/o reciban no están protegidos por el derecho a la intimidad, e incluso su utilización para fines personales puede ser sancionado por la empresas si no existe autorización para tal uso.

martes, 11 de junio de 2013

EQF/MECU: El marco Europeo/Español de Cualificaciones

Cuando vamos a solicitar un empleo fuera de España pero dentro de la Unión Europea, nos encontramos con la dificultad de explicar el grado de cualificación académica que hemos alcanzado de la misma manera que cuando el empleo se sitúa fuera de la Unión Europea. No obstante, para este último caso solemos utilizar la clasificación ISCED o CINE que ya hemos explicado en otra entrada, pero aunque también podemos utilizar este mismo sistema dentro de la Unión Europea, es preferible utilizar nuestro Marco Español de Cualificaciones (MECU), coherente y relacionado con el marco europeo (EQF).

 El Marco Europeo de Cualificaciones es una escala a la que pueden referirse los distintos conocimientos profesionales de cualesquiera de los países de la Unión Europea para resultar comprensibles y comparables en cualquier otro estado. Este marco no sólo recoge formación "formal" (a través del estudio), sino que también recoge la adquirida a través de otras vías "informales" (la práctica laboral, las actividades de ocio, etc...) siempre que tengan un contenido profesional. Aunque su aplicación es mayor, en esta entrada nos interesa contemplarlo como instrumento para hacer comprensible el título que hemos obtenido en un país de la Unión Europea a un empleador de otro país que, naturalmente, desconoce otro sistema educativo que no sea el propio. Con los marcos nacionales de distintos países referidos a la clasificación EQF podemos rápidamente informar al empleador del nivel de cualificación del título que alegamos de modo que lo relacione con uno de sus títulos nacionales.

La estructura del EQF se reparte en 8 niveles de cualificación, aunque su descripción es confusa, nos interesa resaltar lo siguiente:

  1. La formación profesional de un PCPI o antiguo PGS correspondería con el nivel de cualificación 3.
  2. Los Ciclos Formativos de Grado Medio corresponden al nivel de cualificación 4.
  3. Los Ciclos Formativos de Grado Superior corresponden al nivel de cualificación 5.
  4. Los Títulos de Grado y antiguas diplomaturas corresponden al nivel de cualificación 6.
  5. Los Títulos de Máster y antiguas licenciaturas corresponden al nivel de cualificación 7.
  6. Los estudios complementarios, doctorados, y especializaciones de posgrado corresponden al nivel 8.
En cuanto a su relación con el MECU, nos encontramos que coinciden en la numeración de los niveles: el nivel 1 del MECU corresponde al nivel 1 del EQF, el 2 con el 2, etc... No obstante esto no tiene por qué ser necesariamente así en todos los marcos nacionales.