lunes, 16 de marzo de 2020

"NOSCE TE IPSUM"


Reflexión:

Dentro de EXACTAMENTE 1 AÑO, los alumnos que ahora estáis en el primer curso de un Ciclo Formativo os encontraréis con la evaluación ordinaria en 2º curso, habiendo terminado la formación teórica y a punto de empezar las prácticas del módulo FCT, una especie de ensayo preliminar para acceder al mundo laboral.

Este será un momento de transición, de crisis si se prefiere. Será un paso que en nuestra sociedad distingue mejor que muchos otros el tránsito de la adolescencia a la edad adulta: finalizar la formación reglada y acceder al mundo laboral conlleva independencia familiar y es presupuesto previo para plantearse la vida adulta. Esto supone una serie de retos que hay que estar dispuesto a afrontar y para los que hay que estar preparado:
ü  El alumno se suele haber adaptado, con mayor o menor éxito, a la vida académica; pero acceder a la laboral supone un reto y una oportunidad que en todo caso representa un RIESGO que provoca incertidumbre.
ü  Este cambio supone SALIR DE LA ZONA DE CONFORT en que se puede estar acomodado.
ü  Como consecuencia, será preciso REALIZAR UN ESFUERZO para tener éxito.

La búsqueda del primer empleo será el  proceso por el que las personas que han finalizado (sic) su formación se insertan en el mundo laboral. Para ello el ya ex alumno deberá fijarse un objetivo profesional determinado, que fundamentalmente suele venir definido por sus expectativas personales y profesionales; es decir: todos aspiramos a insertarnos en el mercado laboral con el fin de poder obtener un trabajo con el que no sólo se consigan beneficios de tipo económico, sino también profesional y personal.

Antes de nada:

            Lo primero que se debe hacer antes de comenzar la búsqueda de empleo es conocerse a uno mismo, fijarse un objetivo y autoevaluar las propias capacidades a través del análisis de:

  • Las Características personales.
  • Los Intereses.
  • Las Habilidades y capacidades.
  • La Experiencia profesional.
  • Las Expectativas de vida.


            Conocer todo esto de uno mismo tiene como fin optimizar el esfuerzo para reducir el riesgo (y por lo tanto la incertidumbre), de modo que nos encontremos más cómodos al asumir este paso. Con ello, la búsqueda de empleo será  lo más óptima posible y que tendremos mayores oportunidades de conseguir el resultado esperado.

Las características personales son un conjunto de rasgos que definen a una persona tal y como es, la forma de verse a uno mismo y de cómo le ven los demás. Por ello, es necesario elaborar un inventario de las mismas.

El conocimiento de estas características es fundamental, ya que en la búsqueda de empleo se producirá el encuentro con personas que no te conocen y que desean saber como eres y si encajarás en el puesto de trabajo que ofertan. Será difícil que trasmitas eficientemente esta información sobre ti mismo si tú no la conoces.


Los intereses profesionales se encuentran analizando cuales son los deseos, sin tener en cuenta otras variables, que te gustaría alcanzar profesionalmente: ¿A qué te quieres dedicar? ¿Qué te gustaría hacer?  A la hora de desempeñar una labor profesional se realizará de una forma más competente y satisfactoria para la persona si tiene interés por el mismo.

Las habilidades son características de las personas, pueden ser tanto innatas como propias. Por ello, cada persona tiene ciertas habilidades para la realización de unas cosas o de otras, se deben conocer y reflexionar sobre ellas antes de comenzar la búsqueda de empleo ya que puede actuar como un complemento importante a la hora de acceder al mismo.

La experiencia profesional es una parte fundamental y es de vital importancia, puesto que es necesaria en el momento de redactar herramientas para la búsqueda de empleo como es el Currículum vitae. Por ello, se debe realizar un análisis de trabajo, que se ha ido desarrollando a través de la carrera profesional. En el mismo no sólo se debe hacer constar los trabajos remunerados, sino también las prácticas laborales y voluntariados entre otros.

Las expectativas de vida que te plantees también influirán en tu decisión. Saber el nivel económico que precisarás para lograrlas, el tiempo que estés dispuesto a dedicar a tu trabajo o que te reserves para tu vida personal, decisiones sobre si casarte o vivir soltero; tener hijos o no, o dónde vas a vivir influirán en esta decisión, porque determinados trabajos tal vez no sean compatibles con estas pretensiones.


Una vez marcados nuestros objetivos y realizado nuestro perfil profesional es hora de ponernos a buscar empleo.

Primero tenemos que tener claro si queremos trabajar por cuenta propia o si por el contrario queremos buscar trabajo por cuenta ajena; y en este caso si pretendemos trabajar en la Administración Pública o en una empresa privada.

Trabajar por cuenta propia: consiste en proceder a la creación de una empresa en la que cada uno sea su propio jefe, pero para ello es necesario llevar a cabo un preciso análisis del mercado de trabajo, de la financiación de los costes, contar con un proyecto o iniciativa que resulte viable, técnica y económica.

Trabajar por cuenta ajena: tendrás que decidir entre dos posibilidades a las que se accede de forma muy diferente: trabajar en la Administración Pública o en una empresa privada.

Trabajar en la Administración Pública:
 Los tipos de acceso a la Administración son: oposición, concurso, concurso-oposición y contratación directa-bolsa de trabajo. La Administración Pública contempla dos posibilidades de ingreso laboral: funcionarios y laborales.

Trabajar en empresa privada:
Cuando un demandante de empleo es preseleccionado para ocupar un determinado puesto de trabajo, debe conocer las distintas fases que componen el proceso que va a atravesar. Se diferencia entre otras cosas de la Administración Pública en que el proceso de selección no es a través de un examen sino que consta de otras pruebas como son, por ejemplo, la entrevista personal y los tests psicotécnicos entre otros.


miércoles, 13 de junio de 2018

He acabado los estudios ¿Qué puedo hacer?

Esta es la pregunta a que TODOS los estudiantes se enfrentarán antes o después. Cuando ya nos habíamos acostumbrado a la dinámica de la vida de estudiante, empezando el año en septiembre (no en enero como el resto del mundo), con las etapas de actividad y descanso vinculadas a las evaluaciones y a las vacaciones respectivamente; cuando ya le teníamos cogido el truco a esto de estudiar, salir de fiesta, pasar de curso… Nos encontramos con que toca salir de la zona de confort y lanzarse al mundo laboral; y no es cómodo.

En este contexto, muchos se plantean la opción de seguir estudiando para "mejorar el perfil profesional", lo que podemos denominar como “el síndrome de La Tuna” o del eterno estudiante. La decisión es cómoda, supone no querer introducir cambios y continuar con una vida que llevábamos, a la que estamos acostumbrados y en la que nos iba bien. Podemos optar por emprender otra titulación superior a la que ya tenemos, o incluso otra del mismo nivel que nos aporte formación complementaria. Además, seguro que esta decisión es apoyada por el entorno social y sobre todo por el ámbito familiar… Pero en el fondo sólo supone aplazar la decisión, porque llegado el momento de trabajar hay que hacerlo; y tal vez con ésto lo único que consigamos sea retrasar este momento unos años, pasados los cuales nos encontraremos básicamente en la misma situación... Pero con un poco más de edad.

Por contra, aunque “lanzarse a la piscina” del mundo laboral no es cómodo, porque aporta un alto grado de incertidumbre y de dificultad… al final hay que acabar haciéndolo; y a pesar de lo que hemos indicado en otra entrada de que hay que seguir estudiando y formándose mientras se está en paro… Éste es el “plan B”, para mientras encontramos trabajo.



El  esquema de nuestras posibilidades en este momento es el siguiente:


  • Lo primero que hay que hacer es plantearse un objetivo realista sobre en qué queremos trabajar y en qué condiciones.
  • Para ello debemos analizarnos tanto nosotros mismos como al entorno que nos rodea (método DAFO) para poder decidir y sobre todo ser realista con nuestras posibilidades.
  • Ésto puede hacer que nos marquemos un objetivo temporal (objetivo 2) que nos permita solventar algunas debilidades de nuestro perfil profesional para acabar llegando a nuestro objetivo inicial.


Por ejemplo, si decidimos que queremos trabajar en un puesto de trabajo concreto en una empresa determinada, y vemos que para cubrir esa vacante siempre nos van a exigir el requisito de 1 año de experiencia laboral, para llegar a este objetivo debemos de trabajar en otra empresa que quizás no nos guste tanto pero que servirá como medio para llegar a trabajar en la empresa que queríamos.

viernes, 25 de mayo de 2018

¿Qué es un Currículum?

Un “Currículum Vitae” es un documento privado que describe de forma sucinta el perfil profesional de una persona. El currículum debe tener un tamaño intermedio entre una tarjeta de visita y una biografía… Por ese motivo daremos algunos consejos rápidos para su elaboración:


  • El currículum debe realizarse preferiblemente en un formato “A4”, tanto si se va a sacar a papel como si se va a enviar en formato electrónico (lo más habitual), en cuyo caso se debe hacer en un formato no modificable (PDF).
  • No debe ocupar más de 2 páginas, que si se sacan a papel se imprimirán en las 2 caras de una hoja, y si es posible mejor sólo en una.
  • El 90% de los casos el currículum no se envía en papel, sino en el archivo PDF. Hay que tener en cuenta cómo va a ser la forma de visualizarlo para darle un formato y una presentación adecuada.
  • En el formato deberemos utilizar y darle “color” (ver entrada). 
Es bueno tener varios “modelos” del currículum de una persona, destacando distintos aspectos (la formación, la experiencia, determinada formación o experiencia por encima de las demás, los idiomas…) para tomarlos como base en la elaboración del currículum definitivo que mandaremos a cada oferta, en función de los requerimientos de ésta. Cuando hagamos ésto, guardaremos una copia de este currículum junto con la oferta a la que hemos enviado, para el caso de que nos llamen a entrevista tener claro a qué nos presentamos y qué hemos destacada.

En el currículum NO se debe mentir, pero es lícito y habitual “maquillar” o exagerar un poco los méritos; el límite está en que la exageración resulte defendible. Pero sobre todo hay que tener en cuenta que no es necesario incluir todo, sino sólo aquello que nos beneficia para cada puesto en concreto. Ocultar sin mencionar aquello que nos puede perjudicar (p.e, que se ha repetido un curso durante los estudios), lo mismo que no incluir lo que resulta superfluo, es lícito y aconsejable. No obstante en relación a lo que aparece últimamente en prensa sobre los currícula de los políticos, hay que matizar que mentir en el currículum no es un delito, símplemente te dejará como una persona poco fiable a la que no apetecerá mucho contratar... Otra cosa es falsificar documentos para defender las mentiras que aparecen en el currículum, que sí puede ser un delito.

El currículum deberá ir siempre acompañado de una CARTA DE PRESENTACIÓN, aunque en España esta carta se sustituye por un e-mail con el mismo contenido cuando se manda por correo electrónico. No obstante esto no es así en todos los ámbitos culturales, p.e, en Francia cuando se envía el e-mail se acompañan dos documentos: la “lettre de motivation” y el currículum.




Como ya hemos dicho, el currículum recoge el perfil profesional de una persona, de modo que los méritos que figuran en él son los que componen este perfil profesional (datos personales, formación, experiencia, otros datos). No obstante hay distintas formas de presentarlos u ordenarlos, que dan lugar a tres modelos distintos de currículum:

El currículum FUNCIONAL, que recoge de forma ordenada estos datos bajo los mismos epígrafes que hemos mencionado.

El currículum CRONOLÓGICO, que recoge estos datos ordenados cronológicamente según han ido sucediendo. Hoy en día no es muy utilizado para contestar a oferta de empleo, pero sí se pueden ver en el caso de currícula deportivos o artísticos para optar, p.e, a una beca, a buscar patrocinadores, o en la presentación de un artista/deportista.

El currículum por COMPETENCIAS, en el que el candidato agrupa todos sus méritos en distintos epígrafes competenciales o áreas de conocimiento (p.e, aptitudes administrativas, comerciales, informáticas, lingüísticas, etc…) independientemente de dónde las haya obtenido. Es un modelo muy eficaz y moderno, pero que todavía no se utiliza demasiado por el riesgo de que quién deba interpretarlo dude de las verdaderas capacidades del candidato.

El currículum MIXTO, que suele combinar en mayor o menor medida los 3 modelos que hemos enumerado.

El currículum EUROPASS, que es un modelo concreto que se facilita para facilitar la movilidad internacional de trabajadores dentro de Europa, y que se configura como un currículum mixto a rellenar según la petición de datos de una plantilla, y que finaliza con un formato estándar.. 

Por último, indicar que en ocasiones el currículum debe ceñirse a un modelo que la empresa que selecciona personal establece para poder obtener la información precisa de los candidatos que se presenten al proceso selectivo y poder compararlos. En este caso elaborar el currículum consiste en "rellenar un cuestionario" que nos facilita la empresa.  

miércoles, 14 de junio de 2017

Diferénciate del resto, crea tu propia web personal.

Ser el elegido entre cientos de candidatos para un mismo puesto de trabajo es una cuestión de suerte, pero también una cuestión de preparación. Si nos ponemos en la piel del seleccionador, entenderemos que elegir de entre cientos de curriculums a unos pocos es un trabajo pesado. Y ni mucho menos quiere decir que esos curriculums correspondan con los mejores candidatos, si no con los que más impacto le hayan causado de una forma u otra.

De ahí la importancia de saber diferenciarse del resto de candidatos. Para ello podemos optar por numerosas herramientas. Una puede ser realizar un curriculm original y único, sin plantillas ni diseños copiados, que llame la atención al seleccionador y consiga que dedique un tiempo a observarlo. Una vez conseguido esto, podemos utilizar nuestro CV como enlace a otras herramientas, que aun siendo menos utilizadas pueden tener un gran impacto, como pueden ser realizar un videocurriculum, crear un blog personal, tener un portfolio o web personal, etc. Todas estas herramientas tienen que jugar a nuestro favor de cara a mejorar nuestra imagen personal y,  de una forma sencilla pero eficaz, mostrar lo mejor de nosotros al seleccionador para que nos dé la oportunidad de acudir a la entrevista.


Por este motivo, yo diseñe personalmente mi curriculum añadiéndole un código QR que te enlazara con mi página personal. De esta forma consigo dos cosas. En primer lugar, llamar la atención al seleccionador. En segundo lugar, disponer de un enlace rápido, tanto si el curriculum está en formato impreso o en formato digital, a mi web personal. Como no todo el mundo tiene los programas necesarios para leer estos códigos, también escribo la URL en el apartado de datos del CV, habiendo ya conseguido el efecto de llamar la atención al seleccionador mediante el código. Explicado todo esto, ahora sí os voy a hablar sobre la web personal.


-Razones por las que tener una web personal

*Hoy en día es muy habitual antes de contratar a alguien, “googlear” su nombre y ver que aparece. Este es uno de los motivos por los que crear tu propia web personal, donde enseñar tus trabajos, explicar tu experiencia, tus cualidades, te ayudará a crear una buena imagen sobre ti.

*Tener una web personal te da un plus de profesionalidad, una sensación de persona adaptada a los tiempos actuales y a las nuevas tecnologías que ayudará a crear una mejor idea sobre ti.

*Genera una idea mucho más amplia de lo que podemos aportar a la empresa que con un simple curriculum.

*Te ayudará a dar a conocer tu marca personal durante las 24h del día y de forma actualizada en todo momento, no como un curriculum que puede quedar desfasado en la base de datos de una empresa. Por esto es importante que haya un enlace a nuestra web personal desde el cv, para que puedan ver en todo momento el perfil actualizado.

*Es muy útil en determinados sectores (fotógrafos, ilustradores, diseñadores, programadores, arquitectos, DJs, modelos, etc). Una web personal puede ayudar especialmente en aquellos sectores en los que nuestros trabajos sean nuestra mejor carta de presentación. No importa tanto nuestra experiencia como mostrar lo que podemos hacer, a través de nuestra web. Esta es la mejor forma de darnos a conocer.


-Como hacer tu propia página personal

*Tomate tu página personal como un proyecto en sí mismo. Tu página será la primera imagen que el seleccionador tenga de ti. Trabaja su estética, su funcionalidad y todos sus detalles.

*Divide y organiza tu trabajo en secciones, dependiendo del público al que te quieras dirigir.

*Vale más la calidad que la cantidad. Asumiendo que es una suerte que el seleccionador haya elegido entre todos los curriculums el tuyo, y que se haya interesado en entrar en tu página personal, no se lo pongas difícil y hazle un resumen de tus mejores trabajos. Lo más normal es que no dedique mucho de su tiempo a estar en tu web, muéstrale tu mejor imagen.

*Amplia y detalla tu cv. En un papel es difícil poner todo lo que se quiere. En tu web tienes la oportunidad de detallar y ampliar tu experiencia profesional así como tus conocimientos y habilidades.

*Hazlo muy visual. Mucha imagen y poco texto. Que con un solo vistazo tu trabajo impacte al seleccionador.

*Acompaña cada proyecto de una breve descripción, objetivo, fecha, para así añadirle un poco de contexto a tus trabajos.

*Actualizada constantemente. Aliméntala constantemente con nuevos proyectos que desarrolles. Y si estás buscando tu primer empleo y no tienes ningún trabajo profesional, no te preocupes. Pon los trabajos que realizaste durante tu carrera o módulo, tus trabajos personales, trabajos que hayas hecho a algún amigo o conocido, etc. Lo importante ahora es mostrar nuestras habilidades.

-Herramientas para crear tu web online

*Por un lado tenemos webs especializadas en portfolios online, donde puedes colgar todos tus trabajos de forma cómoda y eficaz, y tener expuesto tu trabajo a profesionales de tu mismo sector, o potenciales clientes o empleadores buscando talento para su equipo. Por ejemplo: BEHANCE, TUMBLR, FLIKR, COROFLOT, etc.

*Crear tu propia web personal. Puedes comprar tu propio dominio o incluso utilizar creadores web (CMS)  en su versión gratuita que apenas muestran anuncios y con multitud de funcionalidades. Esta es la opción que yo personalmente recomiendo para el principio, pues ya habrá tiempo en un futuro para enlazarlos con un dominio si se desea. Ejemplos para esto pueden ser JIMDO, WIX, WORDPRESS. El inconveniente de la opción gratuita, a parte de la publicidad, es que la dirección que te dan suele ser bastante larga y esto suele dar un aspecto bastante pobre.

Ambas opciones son válidas y te permiten mostrar tu trabajo sin la necesidad de saber programación web, de una forma muy intuitiva y con unos resultados muy llamativos.

-Apartados necesarios en tu web personal

*SOBRE MI: Un apartado donde mostrar tu curriculum de una forma diferente y más ampliada, donde detallar tus diferentes experiencias y conocimientos, donde explicar tus habilidades, etc.


*Servicios: Pon en un apartado que puedes ofrecer. Así los que te estén viendo sabrán si puedes ayudarles en su cometido o no.

*Contacto: Un formulario de contacto, tu teléfono móvil o tu correo electrónico, o todo a la vez. Pon las facilidades oportunas para que se pongas en contacto contigo.



*Portfolio: Un apartado evidentemente irá destinado a mostrar nuestros trabajos. En este como hemos dicho primará el aspecto visual, por lo tanto evitaremos poner demasiada letra e intentaremos darle importancia a nuestros trabajos. En mi caso, divido esto apartado según correspondan con mis diferentes campos de aprendizaje, esto es un apartado para arquitectura, un apartado para diseño gráfico y web, fotografía y en un futuro añadiré un apartado para programación.

*Blog: Un pequeño blog dentro de tu web personal, también puede ser una buena idea para mejorar tu marca personal. Un blog donde hables sobre aquello en lo que quieres ser contratado, demostrará unos conocimientos de una forma rápida y eficaz. 

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Jonatan Peláez Blanco, estudiante del CFGS de Desarrollo de aplicaciones multiplataforma y del grado en Ingeniería en tecnologías de la información por la UNED.

Apasionado por el mundo digital, la fotografía,
 la naturaleza y el deporte.



martes, 17 de mayo de 2016

Proceso de Búsqueda de Empleo

La situación de desempleo involuntario paradójicamente es un momento en el que se exige una enorme actividad a una persona para no quedarse estancado y excluido del mercado laboral y por tanto, de la sociedad. No es una tarea fácil ni se pueda improvisar; y la persona que decide buscar trabajo, suele hacerlo presionada por diversas circunstancias que le causan una enorme tensión. Estas circunstancias pueden ir desde la propia autoestima, el deseo de acceder a un empleo que permita independencia del entorno familiar, o la necesidad de incorporarse al mercado de trabajo tras finalizar los estudios que preparan para ello; incluso en algunos casos llegará a ser la necesidad perentoria de encontrar un medio de sustento para sí mismo y su familia del que se depende como única fuente de ingresos.

Por todos estos motivos, conviene dedicar un tiempo a informarnos y reflexionar sobre las particularidades de este proceso, las posibilidades de éxito que tenemos y sobre todo sobre su funcionamiento. Esto nos permitirá enfrentarnos a él con las mejores perspectivas y oportunidades para conseguir el éxito, que no es otro que ACCEDER A UN PUESTO DE TRABAJO. Para ello, deberemos plantearnos la búsqueda de empleo como un trabajo en sí mismo cuyo éxito dependerá como ya hemos visto en otras entradas, de tres variables: nuestro potencial profesional, nuestro esfuerzo en la búsqueda de empleo y las posibilidades que nos ofrece el mercado de trabajo. Dos de las tres variables dependen de nosotros, de modo que aunque no podamos asegurar el éxito, si podemos hacer todo lo posible para conseguirlo.

Paralelo al concepto de “proceso de búsqueda de empleo” debemos hacer referencia al proceso que siguen las empresas para SELECCIONAR PERSONAL, teniendo en cuenta que nuestra búsqueda de empleo está enormemente condicionada en todas sus fases por las etapas por las que se pasa para seleccionar personal para la cobertura de un puesto de trabajo, dado que ambos procesos van a seguir vías paralelas y muy relacionadas, tal y como muestra este esquema:


BÚSQUEDA DE EMPLEO
SELECCIÓN DE PERSONAL
1) Necesidad de encontrar un empleo debida a varias circunstancias:
- Ingresos complementarios para un estudiante.
- Primera incorporación al mercado de trabajo.
- Perdida de empleo anterior.
1) Cubrir un puesto de trabajo debido a diferentes motivos:
- Vacante.
- Aumento volumen de trabajo.
- Reestructuración de la plantilla.
2) Definición de nuestro Perfil profesional.
2) Definición del Perfil del puesto.
3) Búsqueda de ofertas de empleo:
- Ofertas Públicas.
- Ofertas Ocultas.
3) Oferta de empleo:
- Pública.
- Oculta.
4) Proceso de selección:
- Carta + curriculum.
- Pruebas.
- Entrevista.
4) Selección:
- Examen del curriculum.
- Pruebas.
- Entrevista de trabajo.
5) Contratación e incorporación y formación.
5) Contratación, incorporación y formación.


Así, vemos cómo lo primero que hace una empresa para iniciar el  PROCESO DE SELECCIÓN de personal será constatar la necesidad de cobertura de una vacante, sea por el motivo que sea (vacante de nueva creación, ausencia o abandono del puesto por parte de quién lo cubría, un aumento del volumen de trabajo, ascenso o movilidad geográfica de quién ocupaba el puesto, etc...). Si la vacante es de nueva creación habrá que definir el perfil del puesto, si no lo es aunque el perfil ya se encuentre definido puede ser una buena ocasión para revisarlo. Una vez elaborado este perfil, se procederá a realizar la oferta de empleo para atraer candidatos. Esta oferta puede ser restringida dentro del ámbito de relaciones de la empresa (oferta oculta, que se manifiesta sólo a través de conocidos tales como trabajadores, clientes, proveedores, etc...) o puede hacerse pública a través de diversos medios de comunicación. Se dice que el 75% de las vacantes se cubren de forma restringida, de ahí la necesidad de mantener al día y actualizados nuestros contactos.Una vez se ha atraído un número suficiente de candidatos se inicia un proceso de selección, con todas las etapas que conlleva, tras lo cual se procederá a contratar al nuevo trabajador e incorporarlo a la empresa; ofreciéndole la formación precisa.



Estas fases de un proceso de selección, representan ETAPAS para la persona que quiere acceder a un puesto de trabajo, algo así como vallas que hay que saltar en una carrera de obstáculos para llegar a la meta en la BÚSQUEDA DE EMPLEO. Cuando estés en este proceso de búsqueda de empleo, deberás comenzar por tomar la decisión de buscar trabajo y pararte a reflexionar un poco sobre tu objetivo profesional y tu perfil profesional. Este es el mejor momento para tomar decisiones no sólo de a qué quieres dedicarte, sino qué posibilidades tienes; y en su caso cómo debes mejorar tu perfil profesional para adaptarte a lo que se exige en los puestos de trabajo a que quieres optar; y una forma dinámica de hacerlo es elaborando y meditando sobre tu currículum y preparando los distintos instrumentos de presentación con que te presentarás a los futuros procesos de selección a que te convoquen. A continuación deberás localizar ofertas de trabajo, teniendo en cuenta lo dicho sobre el mercado de trabajo público y oculto, no sólo deberás esforzarte en acceder a las ofertas públicas, sino que muy insistentemente deberás tratar de localizar las ofertas ocultas. Aquí tiene una importancia excepcional el uso y mantenimiento de contactos personales y de redes sociales. En los procesos de selección deberás ser ordenado y eficiente, entendiendo como un aprendizaje permanente la experiencia en aquellos en que no resultes seleccionado de cara a tener más opciones en un futuro; y manteniendo una alta autoestima (a pesar de lo duro que es sufrir rechazo tras rechazo). Cuando al final tengas éxito y te seleccionen en uno de ellos, deberás saber integrarte en tu nueva empresa, interiorizar su cultura, y adoptar el rol que te corresponda en cada caso.

Por tanto, cuando nos presentamos a un proceso de este tipo NO SE TRATA DE ESPERAR TENER SUERTE, sino que el candidato tiene mucho trabajo que hacer preparándose para ser el elegido. La suerte existe, pero la lotería sólo le toca a quién compra boletos...

martes, 10 de mayo de 2016

Motivos del Paro en España

Interesante artículo de Rafael Doménech en el que se analizan las causas de la enorme tasa de paro estructural que tradicionalmente tenemos en España y se proponen soluciones. Vaya por delante que se trata de un análisis puramente económico del problema y desde un punto de vista liberal, que habría que contrastar con una visión más intervencionista y con una visión social de este fenómeno; pero el nivel técnico del artículo y el análisis de las variables merece atención.

https://info.bbva.com/es/noticias/trabajo/rafael-domenech-la-mejor-proteccion-laboral-la-permite-crear-mas-empleo-mejorar-calidad

miércoles, 10 de junio de 2015

Perfil Profesional y Perfil del Puesto

Cuando buscamos entre las ofertas de empleo con frecuencia leemos expresiones como: "se requiere un perfil de ....". ¿a qué se está refiriendo? Pues evidentemente al PERFIL PROFESIONAL del candidato susceptible de ser contratado para ocupar ese puesto.

Pero, ¿qué es el perfil profesional? También deberemos hacer referencia a otro concepto que con frecuencia oiremos, que es el PERFIL DEL PUESTO. ¿Y cual es la relación entre estos dos perfiles? Vamos a ver que mucha:




El PERFIL PROFESIONAL lo constituyen las características y competencias CON RELEVANCIA PARA EL EMPLEO que posee una persona y que le permitirán desarrollar una actividad profesional con mayor o menor cualificación. Como contrapunto tenemos que el PERFIL DEL PUESTO, es el conjunto de características y competencias que requeriremos a la persona que va a ocupar determinado puesto de trabajo para hacerlo de forma cualificada y competente.


De este modo, observamos que ambos conceptos son las DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA, o dicho de otro modo, ambas hacen referencia a la CUALIFICACIÓN PROFESIONAL DE UN INDIVIDUO, en el primer caso visto desde el punto de vista de la persona que busca un empleo, y en el segundo caso visto desde el punto de vista de la empresa que necesita a alguien con esa cualificación para ocupar una vacante. El perfil profesional es la CUALIFICACIÓN DEL CANDIDATO A UN PUESTO DE TRABAJO, y el perfil del puesto es LA CUALIFICACIÓN QUE LE VAMOS A PEDIR A LA PERSONA QUE SELECCIONEMOS PARA OCUPAR ESE PUESTO.

Visto de esta manera, y dado que los requerimientos del mercado de trabajo no nos son ajenos y dependen de factores que escapan a nuestro control, es lógico suponer que la persona que busca un empleo en determinada profesión debe tener muy en cuenta los perfiles que se requieren para ese puesto, y tratar de adaptar su perfil profesional a ello.

Tanto perfil profesional como perfil del puesto están compuesto de una serie de capacidades que podemos clasificar en varios grupos:
  • Características Personales, que incluyen tanto el aspecto físico, como el intelectual, como el psicológico y social.
  • Formación, que hace referencia a todo lo que hemos aprendido, con relevancia profesional, a lo largo de nuestra vida. Incluye no sólo los estudios reglados, sino también cualquier otra actividad formativa estructurada que persigue la obtención de algún tipo de cualificación; y no se circunscribe únicamente a competencias profesionales, sino también a aquellas otras competencias que nos pueden servir de un modo transversal en distintas profesiones (carné de conducir, idiomas
    , conocimientos informáticos, formación en salud laboral, etc...)
  • Experiencia, que constituye la realización de actividades profesionales o preprofesionales en entornos productivos reales. Así, incluiremos no sólo la actividad profesional real, sino también los períodos de prácticas o como becario siempre y cuando nos facilite una experiencia equiparable. También son experiencia, referidas a competencias NO profesionales, los viajes o estancias en el extranjero (para idiomas), o la experimentación a título individual con programas o equipos informáticos.
  • Otras actividades que sin ser formación ni experiencia, pueden aportar capacidades y competencias relevantes para el desarrollo de la profesión, o que de algún modo supongan una maestría o perfeccionamiento de éstas: actividades deportivas, docentes, premios, etc... 
Como vemos, el esquema de las distintas capacidades o competencias se parece mucho a los diferentes epígrafes de un CURRÍCULUM FUNCIONAL, pero no son exactamente equiparables. No obstante, para una correcta realización de nuestro currículum antes deberemos haber meditado sobre nuestro PERFIL PROFESIONAL, al igual que como veremos, para interpretar correcutamente una oferta de trabajo deberemos tratar de identificar los requerimientos relevantes del PERFIL DEL PUESTO.

En una oferta de trabajo, observamos enseguida que tras citar el puesto de trabajo al que se refiere, se enumeran determinados requisitos que se exigirían al candidato dispuesto a cubrirlo. De éstos requisitos algunos son imprescindibles, de modo que si el candidato no los posee o no los posee en la medida que se solicitan, NUNCA será apto para el puesto. Otros, son requisitos que "mejoran" el perfil del candidato, que podría trabajar y desempeñar adecuadamente su puesto sin ellos pero que vienen para un mejor desarrollo. Además, si sabemos leer entre líneas, también nos imaginaremos que habrá otra serie de requerimientos que aunque no se expongan explícitamente en la oferta de trabajo van tenerse muy en cuenta, bien porque son imprescindibles, bien porque suponen una ventaja.... En muchas ocasiones son requerimientos que estaría mal visto pedir explícitamente en la oferta de empleo, incluso en algún caso puede que fuese ilícito hacerlo (discriminaciones injustificadas respecto a edad, aspecto físico, sexo, cuidado de hijos menores, etc...) En todo caso tenemos que identificar también estos requerimientos, y completar con ellos el PERFIL DEL PUESTO de la oferta, ya que legal o no, moral o no; van a ser tenidos en cuenta.

Al final, los currícula seleccionados serán aquellos cuyo PERFIL PROFESIONAL se ajuste mejor al PERFIL DEL PUESTO, y que por lo tanto incluyan todas las competencias y requerimientos imprescindible para desempeñar el trabajo y también el mayor número posible de aquellas competencias que suponen una ventaja.

Por último, señalar que como demandantes de empleo, tenemos que esforzarnos para que nuestro currículum no solo refleje fielmente nuestro perfil profesional, sino que también deberemos procurar que el currículum que enviemos en contestación a una oferta de empleo concreta, se adapte como un guante al perfil del puesto que refleja la oferta. Para ello deberemos rehacer y modificar nuestro currículum "estándar" para resaltar aquellas facetas de nuestro perfil profesional que son relevantes en el perfil del puesto de la oferta, y pasar a un segundo plano, incluso ocultar (ojo, ocultar no es mentir...) aquellas otras facetas que son irrelevantes o incluso perjudiciales. Vamos a ver un ejemplo. Observemos TRES ofertas de empleo:









Y ahora veamos el currículum de una persona que opta a cualquiera de ellas:












Como observamos, las distintas ofertas de empleo reflejan PERFILES DE PUESTO diferentes. La primera nos exige un perfil claramente comercial, donde se valorará la formación y la experiencia en estos ámbitos, también se exige que se sepa trabajar en equipo y dirigir personas, así como un nivel aceptable de inglés comercial. Aunque no se diga expresamente, se valorará a una persona joven y atractiva, sin cargas familiares y dispuesta para "moverse" ("buena presencia" y "flexibilidad de horarios"). Características personales éstas que son difíciles de reflejar en un currículum aunque se demuestran con la fotografía y algún dato autobiográfico (que sin duda saldrá en su día en la entrevista).

En la tercera oferta se centra en un perfil informático, que parece más flexible respecto a la formación aunque parece indicar que se valorará sobre todo la experiencia en este sector. No hace ninguna referencia a los idiomas, ni tampoco a requerimientos personales de ningún tipo. 

La segunda oferta refiere a varios puestos y perfiles distintos. Se valoran sobre todo los idiomas en general (y no solo el inglés), dejando en el aire todo lo referente a formación y experiencias concretas, y sin que sepamos si existe algún requerimiento personal. Probablemente nos valdría el 80% de lo señalado para la primera oferta.

Como hemos dicho, para contestar a cada una de estas ofertas sería mucho mejor adaptar el currículum de manera, que en él reflejemos nuestro PERFIL PROFESIONAL, que deberá coincidir en todo lo posible con los perfiles del puesto que hemos deducido de cada oferta.

Para la primera oferta modificaríamos el currículum incidiendo sobre la formación y experiencia comercial, minimizando o haciendo desaparecer lo referente al sector de la informática. Destacaríamos más el dominio del inglés, respecto a los otros idiomas; y si es posible reflejando la formación específica que tengamos en inglés comercial; y también sería oportuno reflejar en algún lugar que tenemos el carné de conducir y algún logro profesional destacable en el sector comercial. La foto, reflejando la imagen de una persona joven y atractiva, inclina discretamente a nuestro favor la balanza en lo referido a la "buena presencia", a la vez que la imagen da sensación de individualidad y ausencia de compromisos familiares.  Éste currículum valdría, aunque no estaría de mas destacar la experiencia sobre la formación, y dentro de ésta la formación en materia comercial, eliminando o pasando a un segundo plano la formación en informática de esta candidata.

Para la segunda oferta emplearíamos el currículum tal cual está, dado que no está claro a qué puestos optaríamos; y no nos interesa renunciar (de momento) a ninguno; y el modelo de currículum que hemos visto parece atractivo y acertado, e invita a leer.

Para la tercera oferta deberíamos incidir en la formación y experiencia en materia informática (sobre todo en la experiencia, empezando el currículum con ella y no con la formación) minimizando o eliminando lo referente a la experiencia y formación comercial, que aquí no parece relevante. No parece un perfil del puesto muy adecuado al perfil profesional de esta candidata, aunque para presentarnos destacaríamos la parte del perfil que se refiere a esta materia.

COMO VES, ANTES DE CONTESTAR A CUALQUIER OFERTA DE TRABAJO DEBERÁS ANALIZAR EL PERFIL DEL PUESTO Y VER EN QUÉ MEDIDA SE ADAPTA A TU PERFIL PROFESIONAL; ADAPTANDO TU CURRÍCULUM A CADA OFERTA PARA QUE SE AJUSTE EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE.





viernes, 8 de mayo de 2015

Profesiones con menos paro

El INE acaba de publicar un estudio sobre la encuesta de población activa en el que refleja, entre otras cosas, cuáles son las titulaciones con menos paro. Sólo hay dos sectores en el que la tasa de paro es inferior al 10%, que son los matemáticos y estadísticos y los servicios de seguridad.

Interesante leer el siguiente artículo del país en el quese analizan estos resultados, aunque conviene hacer algunas matizaciones:

  1. Lo primero que queda claro es que el desempleo tiene una relación inversa con el nivel de formación, es decir: a mayor nivel de formación, menor desempleo. Estudiar y acceder a títulos de cualificación profesional sigue siendo el mejor método para facilitar la empleabilidad de los individuos.
  2. También hay que hacer un análisis sobre los sectores productivos en los que se encuentra trabajo con mayor facilidad, los llamados yacimientos de empleo. El sector servicios sigue siendo la estrella, y dentro de los servicios, sobre todo se encuentra empleo en los sectores sanitario, docente, y de servicios a las familias. La construcción sigue siendo un sector negro para el empleo.
  3. Las mujeres siguen teniendo tasas de desempleo superior a los hombres en casi todos los sectores, excluyéndose aquellos considerados tradicionalmente como femeninos (sanidad, comercio...)
  4. Los jóvenes siguen siendo los peor parados de la estadística, sobre todo aquellos que no han accedido a su primer empleo.
  5. Cuanto mayor sea el tiempo que se pasa en paro, más difícil se hace la empleabilidad; de modo que por encima de los 2 años en desempleo la probabilidad de encontrar un empleo se reduce drásticamente; y por encima de los 3 años se tiende a cronificar.
  6. Nos falta información respecto a la distribución de los datos por CC.AA.y por provincias, elemento que seguramente también permitiese sacar conclusiones.


 

martes, 14 de abril de 2015

Idiomas para trabajar:

Interesante leer este artículo del diario "El País" sobre la forma de certificar el conocimiento de idiomas para distintas actividades. Específicamente a los títulos que acreditan para cada uno de los idiomas que se señalan.

http://economia.elpais.com/economia/2015/03/26/actualidad/1427393052_815629.html




miércoles, 25 de marzo de 2015

Gestión del Tiempo

Una de las habilidades fundamentales que debe dominar la persona que se dedica a buscar trabajo es saber GESTIONAR ADECUADAMENTE SU TIEMPO.


 El tiempo es un recurso limitado, sólo tenemos 24 horas al día para multitud de tareas que debemos cumplir, y aunque existe la percepción de que la persona que está en paro dispone de mucho tiempo libre, nada más lejos de la realidad. La persona que busca empleo ACTIVAMENTE tiene muchísimas tareas que realizar a lo largo del día, y de la semana; y además está sometida a cierto grado de incertidumbre sobre otras obligaciones que puedan surgir inesperadamente. Todo ello además, con la presión social del entorno que considera que tiene mucho tiempo y ninguna ocupación…Saber organizarse y gestionar adecuadamente el tiempo disponible es fundamental para sacar adelante y en plazo todas las obligaciones, y que además esta actividad sea productiva.


Veamos qué tareas tiene pendiente una persona que busca empleo:

  • Debe elaborar y actualizar sus instrumentos de presentación profesionales (currículum y carta de presentación, preparar la entrevista, etc). Tarea Administrativa.
  • Debe realizar una búsqueda de oportunidades de empleo (incluso de autoempleo) y debe presentarse a ellas con la mejor disposición posible. Tarea Comercial.
  • Debe continuar mejorando su empleabilidad a través de la formación. En función del perfil profesional de cada persona y de su objetivo de empleo, será una formación inicial (a más largo plazo, para cualificarse o recualificarse en un sector) o una formación continua que actualice los conocimientos y/o experiencia que ya se posea. Incluso puede ser una formación generalista y complementaria que siempre viene bien (idiomas, informática, seguridad e higiene en el trabajo, técnicas de búsqueda de empleo). Tarea Formativa.
  • Debe realizar actividad física y de ocio constructivo: una actividad deportiva, adecuada a las características y gustos de cada persona, es ideal. Mantiene el “contacto con el mundo”, la vida social (un desempleado pierde parte de sus relaciones sociales y personales al no tener contacto con sus compañeros de trabajo), mantiene la forma física y disminuye el nivel de estrés. Además, estar parado no es estar condenado, no hay por qué martirizarse dejando de disfrutar en alguna medida del tiempo libre. Tarea de Ocio y tiempo libre.
  • Debe atender sus obligaciones personales y familiares: tareas domésticas, obligaciones familiares de cuidado de personas, favores y servicios al entorno familiar, etc… Tareas familiares.
  • Debe continuar desarrollando proyectos sociales, de participación ciudadana, etc… en los que estuviese implicado. Tarea Social.

En cuanto a cómo enfrentarse a todas estas tareas y sacarlas adelante con eficiencia, depende de cada persona… Hay individuos muy organizados que de una forma natural saben organizarse y estar activos todo el tiempo pero sin agobios, cumpliendo de forma intuitiva con todas sus obligaciones y obteniendo buenos resultados; pero otros son más caóticos y desorganizados, y aunque tienen la buena intención de abarcar todo, no son capaces y además se estresan al sentirse desbordados. Vamos a dar una serie de CONSEJOS dirigidos sobre todo para estos últimos:

  1. El objetivo final es ENCONTRAR TRABAJO, ya sea por cuenta ajena o por cuenta propia. No te debes supeditar este objetivo a otro instrumental (p.e, continuar la formación). Hay personas que estando en paro, rechazan un contrato temporal (tal vez “muy temporal” para continuar formándose… Y tal vez esta decisión esté equivocada.
  2. Buscar trabajo es en sí mismo un trabajo. Carece de remuneración directa y no estás sometido a control externo, pero tú mismo eres tu jefe y debes ser muy exigente. Sólo así conseguirás tus objetivos.
  3. Hay que ser capaz de autodirigirse y estructurar las tareas. Hay personas que precisan de un control externo para conseguir los objetivos (hay que ir a clases para estudiar, al gimnasio para hacer ejercicio… Si no lo hacen así lo empiezan a dejar un día tras otro y al final no lo hacen ) Otras en cambio son capaces de autoorganizarse por sí mismas (cumplen con un horario de estudio sin clases particulares o hacen ejercicio sin tener que “cumplir” con el gimnasio) Si eres de estas últimas, lo tendrás más fácil; porque en el desempleo el grado de autonomía del individuo es muy alto. Si no es así, tal vez tengas que buscarte elementos externos que te controlen.
  4. Hay que cumplir un horario. Empezar la jornada a determinada hora, tener determinado tiempo asignado a tareas “de oficina”, tener un tiempo dispuesto para “patear la calle” (hay que fijarlo en atención a los horarios las personas con las que queramos vernos). Introducir los momentos en los que recibiremos formación, y asignar los tiempos para las obligaciones familiares y sociales e incluso para el ocio y tiempo libre. En definitiva, lo que hace una persona que trabaja. Además, deberemos introducir criterios de flexibilidad en función de las prioridades de nuestros objetivos. Habrá tareas que son rutinarias (se hacen todos los días) y otras que no lo son; también habrá tareas muy estructuradas (está claro lo que tenemos que hacer y lo que debemos conseguir) y otras que no lo son. Planifica todo ello.
  5.  En relación a lo anterior, será fundamental fijarse una hora para iniciar la jornada. Ésta no es la hora de levantarse, sino la hora de empezar las “tareas”. Como en un empleo real, se entra a trabajar a determinada hora, y en ese momento ya tienes que haberte levantado, aseado, desayunado, vestido… Y estar a punto para “producir”. A determinadas personas les cuesta “empezar el día”, porque estando en paro, estiman que no tienen obligaciones que cumplir… Nada más falso. No sólo hay tareas que realizar (ya lo hemos visto), sino que esta dejadez te hará perder oportunidades y te creará unos hábitos que te van a perjudicar si comienzas a trabajar.
  6. Mantén un espacio físico con los elementos materiales que precises para tus tareas y tu búsqueda de empleo: una mesa de despacho, una estantería… Este será tu puesto de trabajo.
  7. Una máxima fundamental es “que lo urgente no impida hacer lo importante”. En ocasiones, cuando tenemos muchas tareas para realizar, con distinto plazo, distinta importancia, distintas repercusiones… Priorizamos las más urgentes, sin tener en cuenta que las puede haber más importantes. Ten claro el orden de prioridades y organízate en consecuencia.
  8. Cuida en todo momento tu forma física y tu aspecto. Estar en paro no es una excusa para dejarse. Igualmente, mantén tus relaciones sociales y dedícale lo necesario (pero tampoco más). Además de ser fundamentales en tu vida, también pueden ser una fuente de oportunidades de empleo.
  9. El aspecto económico también es fundamental e influye sobre la organización del tiempo. En situación de desempleo, los recursos se reducen o incluso desaparecen, planifica tus medios económicos para esta etapa, si serán propios o ajenos, y el tiempo que te durarán. Probablemente esto conlleve reducir tu presupuesto de gastos… Y por lo tanto repensar tus actividades. Tal vez no puedas seguir en la academia de inglés, pero podrás ceñirte al horario de la Escuela Oficial de Idiomas. Puede que sea gravoso pagar las clases de Zumba, pero puedes salir a correr...

En definitiva, la persona que se encuentra TRANSITORIAMENTE en paro y busca ocupación debe aprender a gestionar y organizar su tiempo. Tanto si esta situación viene de la finalización de los estudios antes de acceder al primer empleo como si viene de la pérdida de un empleo anterior, debe suponer una transición lo menos traumática posible de una situación a otra y prever el paso al momento en el que se encuentre ocupación.

Mantenerse activo y ocupado no sólo es positivo de cara a mantener y mejorar la empleabilidad y minimizar el tiempo que transcurra antes de acceder a un puesto de trabajo, sino que también constituirá una tabla de salvación para huir de la presión psicológica que supone estar en paro.